Qué ver en el centro de Sevilla

Las 10 mejores cosas que ver y qué hacer en El Centro de Sevilla

El centro de Sevilla está lleno de monumentos históricos, bonitos espacios públicos y bonitos barrios centenarios. Por ello, el entretenimiento en la capital andaluza es muy fácil. Aquí tiene los 10 monumentos y experiencias que ver y qué hacer en el centro de Sevilla.

Qué hacer en El Centro de Sevilla

Las Setas

El Metropol Parasol se conoce localmente como Las Setas, por la forma peculiar de sus vastas marquesinas de madera y los pilares de apoyo en forma de tallo. Cuando se inició la construcción de esta singular estructura en 2005, se encontraron ruinas romanas debajo de la Plaza de la Encarnación, lo que hizo que la construcción fuera un proceso largo y controvertido.

Para proteger los extensos restos se concibieron estos enormes hongos de madera, que se sustentan en unos elegantes pilares blancos situados sobre la plaza. Las ruinas romanas están expuestas en el museo arqueológico de la planta baja de las Setas, mientras que la parte superior, con una pasarela sinuosa, ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad, especialmente al atardecer.

Plaza de España

Uno de los más atractivos espacios públicos de la capital andaluza, la Plaza de España, nos recuerda la riqueza y el poder histórico de la ciudad. Construido entre 1914 y 1928 como preparación para la celebración en Sevilla de la Feria Iberoamericana de 1929, este gran edificio en forma de media luna muestra una combinación de estilos neo-morisco y renacentista que es característica de muchas estructuras de Sevilla.

Una pizca de art-decó también decora las vistosas fachadas de las actuales oficinas de los políticos y burócratas regionales más afortunados (y aparentemente más perezosos) del sur de España. Sobre estos preciosos edificios hay una gran plaza rodeada de un foso, en el que se puede disfrutar de un suave paseo en barco.

La Catedral de Sevilla

Qué ver en el centro de Sevilla3

Incluso para aquellos que normalmente no se dejan impresionar por las grandes iglesias, las dimensiones de la imponente catedral de Sevilla causarán un ligero respiro al contemplarla la primera vez. La Catedral de Santa María de la Sede es la mayor catedral del mundo, con un total de 80 capillas y el mayor altar del mundo.

La construcción de este extenso complejo gótico, equivalente a varias manzanas de la ciudad, se inició en 1401 en el emplazamiento de la antigua mezquita de Sevilla y se extendió durante más de cien años. En 1507 se terminó la catedral, con un éxito considerable en su objetivo original: mostrar al resto de Europa lo poderosa y rica que se había vuelto Sevilla.

Alcázar

A sólo unos minutos a pie se encuentra el mayor monumento católico de Sevilla, un gran recordatorio de la época de dominio musulmán de la ciudad. Aunque está considerado como uno de los mejores ejemplos de arquitectura árabe en España, las diferentes secciones del Alcázar tienen estilos diferentes y datan de los periodos mudéjar y renacentista, así también como de la época árabe de la ciudad, que se extendió desde el siglo VIII hasta el XIII. Sus elegantes arcos, sus estanques tranquilos y sus tranquilos patios internos hacen que el palacio árabe de Sevilla sea tan cautivador como su homólogo más famoso de Granada, aunque no tenga el pedigrí arquitectónico de este último.

Plaza de Toros

Finalizada en 1881, la señorial plaza de toros amarilla y blanca de Sevilla se encuentra en la orilla oriental del río Guadalquivir, integrándose sin esfuerzo en los edificios que la rodean. La plaza de toros de Sevilla, con un aforo de 12.000 personas, se ha convertido en la más importante de España, junto con la de Las Ventas, mucho más imponente y grande, lo cual refleja que la cultura taurina es un elemento clave en Andalucía.

La categoría de los espectáculos es tan alta hoy como lo fue a principios del siglo XIX, cuando el ruedo acogió a dos de los mejores toreros de todos los tiempos: Joselito y Belmonte. Cuando se celebra la Feria de Abril de Sevilla, hay corridas de toros a diario, pero si no le apetece asistir al espectáculo que se produce en su interior, se pueden realizar excelentes visitas guiadas a la plaza de toros cuando no está en uso.

Triana

El antiguo barrio gitano de Triana está situado al otro lado del río de las principales atracciones turísticas, aunque es uno de los barrios que hay que visitar en la ciudad. Las callejuelas estrechas se entremezclan entre las fachadas coloridas de sus antiguos edificios, que están muy bien decorados con azulejos y cerámicas de producción local.

En estas alegres calles se encuentran también las más tradicionales tabernas sevillanas, con paredes cubiertas de representaciones de la Virgen llorona de Triana, antiguos carteles taurinos y cabezas de toro montadas. La mayor parte de los gitanos de Sevilla fueron trasladados a una lúgubre urbanización en las afueras de la ciudad en los años 70, pero este barrio no ha perdido nada de su encanto gitano ni de su romanticismo.

Mercado de Triana

Las paredes de piedra del mercado principal de Triana son todo lo que queda del castillo de San Jorge sobre el que se construyó, lo que proporciona una atmósfera histórica apropiada para esta colorida y caótica recopilación de puestos.

Entre semana, el mercado de Triana está lleno a rebosar de amas de casa que compran los últimos productos y se ponen al día (en medio de los pasillos, por supuesto), pero los fines de semana los puestos se cierran y se convierte en uno de los lugares más cool para comer y beber en el barrio. Por ejemplo, un restaurante muy acogedor, cerca de la entrada norte, prepara platos increíbles de los pescados fritos más frescos que se pueden encontrar en Sevilla.

Barrio de Santa Cruz

Qué ver en el centro de Sevilla

La primera vez que se visita, resulta prácticamente imposible no perderse en lo que fue el barrio judío de Sevilla, con calles tan estrechas que hacen que las de Triana parezcan bulevares parisinos. Pero perderse en el barrio de Santa Cruz, en el que Fernando III metió a la numerosa población judía de la ciudad al tomar Sevilla de manos de los moros en 1248, no es ninguna pérdida de tiempo: sus preciosas casas encaladas, sus ornamentadas iglesias y sus numerosos rincones y plazas secretas invitan a la exploración.

Parque María Luisa

Como preparación para la celebración de la Feria Iberoamericana de Sevilla en 1929, la zona sur de la ciudad fue objeto de una amplia renovación. En este proyecto, los edificios de la Plaza de España (véase más arriba) y el Parque de María Luisa, un “paraíso morisco” de 100 acres situado a pocos minutos del bullicioso centro de la ciudad, fueron el centro de este proyecto. En la actualidad, este parque es la principal zona verde de Sevilla, y sus múltiples paseos a la sombra y sus rincones aislados lo convierten en un lugar ideal para escapar de las altas temperaturas veraniegas de la ciudad. En él viven patos, cisnes, palomas y cotorras verdes, y hay monumentos a los escritores Gustavo Adolfo Bécquer y Miguel de Cervantes.

 

 

 

 

 

 

 

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